Familias y colegios, un solo equipo por la jornada extendida en Tunjuelito

Padres, madres, hermanos, abuelos y primos de los estudiantes de los colegios Clemencia de Caycedo, Inem Santiago Pérez y Rafael Uribe Uribe atendieron la cita del Festival Local de Tunjuelito ‘Experiencias pedagógicas únicas’ para apreciar las mejores muestras de danza, arte, ciencia, matemáticas, lectoescritura, recreación, cultura, deporte y orientación vocacional de sus niños y jóvenes.

La Secretaría de Educación del Distrito acompañó la jornada llena de color, creatividad y sonrisas, en la que participaron más de 3000 personas de estas comunidades educativas. Allí se dieron a conocer los aprendizajes extracurriculares y complementarios que desarrollan más de 1000 niños y jóvenes, en este sector del sur de Bogotá, a través de la jornada extendida, que actualmente beneficia al 35 % de los estudiantes del Distrito.

Carlos Andrés Ladino, gerente del proyecto Jornada Única y Uso del Tiempo Escolar, explicó que este festival es una significativa muestra de los programas previstos por el proyecto Mejoramiento de la Calidad Educativa, con los cuales la Secretaría de Educación promueve el aumento del tiempo escolar y fortalece competencias básicas, ciudadanas, comunicativas y las capacidades para la vida de los estudiantes.

“Nos reunimos en el colegio Rafael Uribe Uribe para visibilizar el trabajo que realizan las instituciones educativas distritales en el marco del convenio con Compensar para jornada extendida. Estamos convencidos de que las familias son fundamentales para el proceso de formación de nuestros niños y jóvenes, y por eso quisimos invitarlas”, comentó el funcionario.

Las familias de Tunjuelito celebran la educación

La banda de marcha y el grupo de danzas del colegio Rafael Uribe Uribe, como buenos anfitriones, fueron los encargados de abrir este festival local.

Luego, los asistentes se dividieron por grupos para acudir a cada una de las estaciones preparadas. Niños y jóvenes guiaron a sus familias para mostrarles las actividades que hacen luego de las clases habituales, y grandes y chicos disfrutaron de talleres de fotografía y dibujo, artes marciales, un pícnic literario y hasta una clase de porras.

Gabriela Gutiérrez, madre de Fabiana Gómez, del grado 2.º, fue una de las personas que más disfrutó del baile y de los ejercicios de porras. “Vine con mi esposo para conocer cómo los colegios están aprovechando el tiempo de manera lúdica. Me gustó esta invitación, porque tanto papá como mamá interactuamos y aprendimos de los niños”, señaló.

Los protagonistas de esta jornada fueron quienes más felices estuvieron. Vivian Camila Cañón, quien cursa 7.º en el colegio Clemencia de Caycedo, afirmó que, además de compartir con estudiantes de otras instituciones, la jornada fue una ocasión para interactuar, experimentar y reconocer lo que hace en su tiempo libre. “Tengo el privilegio de estar en la banda marcial, esto es algo que no todos los colegios tienen, y hoy doy gracias porque la música te forma con corazón y pensamiento más amplio”, anotó.

De esta manera, docentes, rectores, familias y estudiantes reafirmaron su compromiso con la educación de calidad. Así lo confirma la docente Angélica Moreno Pico, quien lidera los procesos de jornada única y extendida en el colegio Rafael Uribe Uribe: “Logramos ratificar la confianza de las familias hacia el colegio, pero, más allá de esto, podemos decir que la jornada única y extendida es una forma de proteger a los niños y jóvenes de las pandillas, las sustancias sicoactivas y muchas otras vulnerabilidades a las que están expuestos. El hecho de que los estudiantes escojan un centro de interés que los hace felices, se traduce en que mejoran su proyecto de vida y se forman como mejores seres humanos”, concluye la docente.

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